lunes, 27 de junio de 2016

+ MENSAJE DE LA VIRGEN EN MEDJUGORJE 25-06-16 - 35º ANIVERSARIO

 
“¡Queridos hijos! Dad gracias a Dios conmigo por el don de poder estar con vosotros. Orad, hijos míos, y vivid los Mandamientos de Dios para que seáis felices en la Tierra. Hoy, en este día de gracia, deseo daros mi bendición maternal de paz y de amor. Intercedo por vosotros ante mi Hijo y os invito a perseverar en la oración para que con vosotros pueda realizar mis planes. Gracias por haber respondido a mi llamada”

viernes, 10 de junio de 2016

+ MI CORAZÓN INMACULADO SANGRA


PADRE GUSTAVO JAMUT
Al leer en el mensaje de este 25 de abril la frase “mi Corazón Inmaculado sangra”, recordé cuando era niño -con aproximadamente ocho años-, que en una oportunidad jugando a la guerra en un campo con unos amigos, recibí el golpe de un piedra en la frente y comencé a sangrar copiosamente. Entonces me asusté mucho -no porque me doliese demasiado-, sino por la gran cantidad de sangre que fluía de esa pequeña herida, y además porque sabía que durante ese tiempo tendría que haber estado estudiando en lugar de estar metido en medio de ese juego bélico con piedras.

Tal vez estas palabras de la Reina de la Paz me llevaron a evocar este recuerdo infantil, para que el niño interior que todos llevamos dentro, pueda comprender más profundamente, el dolor y el sufrimiento que nuestros pecados le ocasionan al Inmaculado Corazón de Nuestra Madre, al punto de hacerlo sangrar.
Son mis desobediencias y las tuyas, mis rebeldías y las de mis hermanos, las que hieren el Corazón de María, al punto de hacerlo sangrar de un modo incruento, aunque no por eso menos doloroso.
Ciertamente, cuando en este y en otros mensajes, la Reina de la Paz habla del corazón, lo hace en la misma línea o con el mismo sentido que en la Biblia, que no se refiere al órgano biológico que bombea la sangre en nuestro cuerpo, sino que se está refiriendo a la parte interna de una persona (1 Pedro 3:3-4), al hombre interior.
El corazón, pues, es quien es realmente la persona, lo más profundo y genuino de cada uno.
El año pasado -después de predicar un retiro en Palermo- fui a visitar el santuario de la Virgen de las Lágrimas en Siracusa, (Sicilia, Italia). Se trata de una figura del Corazón Inmaculado de María, de yeso con relieve, que colgaba encima del lecho matrimonial, y que en agosto del año 1953 derramó lágrimas durante cuatro días. Y este año, después de predicar en Guayaquil (Ecuador) los hermanos de allí nos llevaron para predicar, al Santuario Nacional “Blanca Estrella de Mar” en Olón, que es un templo con una estructura de barco que parece estar como colgando sobre un acantilado sobre el mar. Allí, el 11 de noviembre de 1960, la imagen de la Rosa Mística de la cripta lloró lágrimas de sangre durante 7 horas.
Estas y otras expresiones exteriores del dolor de Nuestra Madre que la llevaron a derramar lágrimas de sangre, no deben sorprendernos, ya que durante su vida en la tierra, el evangelista San Lucas nos recuerda que Ella guardaba todas las cosas en su corazón.[1]
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Y sobre todo porque la Virgen Santísima entregó su corazón junto con el de Jesús en la cruz. Así se manifestó en el más alto grado el amor con que siempre vivió.

El corazón de Jesús sangró por la lanza del soldado, el corazón de María sangra por mis pecados, y por tus pecados, sangra por nuestros malos hábitos y durezas. Volviendo a mi niñez, recuerdo que cuando yo recibí el golpe de la piedra, solo bastó un poco de agua oxigenada, una gasa y el abundante amor de mi madre para que la herida se cerrase y comenzase a cicatrizar.
En el caso del Corazón sangrante de María, debo preguntarme: ¿Cómo puedo ayudar a sanarlo?
Ella misma te da la respuesta en su Mensaje, por medio tres cosas que tú puedes hacer para que su Inmaculado Corazón deje de sangrar, cuando dice:
1. “Regresen a Dios y a la oración”.
2. “Que sus corazones sean esperanza y alegría para todos los que están lejos”
3. “Aprovechen este tiempo para hacer el bien”.

Lo más paradójico es que, cuando regresamos a Dios y a la oración, o cuando somos un puente de esperanza y alegría entre Dios y los que están lejos, y cuando aprovechamos el tiempo para hacer el bien, no somos nosotros quienes estaremos sanando y consolando el Corazón de la Gospa, sino que los sanados y reconfortados seremos nosotros, ya que como ella misma afirma, su llamado (y nuestro “sí” a ese llamado) es un bálsamo para el alma y el corazón, para que seamos felices, ya desde ahora en la tierra.
Por lo tanto querido hermano o hermana, no posterguemos más la decisión de tomarnos “tiempos” para pedir a la Reina de la Paz que nos conceda una nueva efusión del Espíritu Santo, para que regresemos a la oración con mayor fe e intensidad, para que demos a conocer con esperanza y alegría el amor de Dios y los Mensajes de su Madre, y para decidirnos a aprovechar cada instante que podamos para hacer el bien.
Estando a punto de partir en peregrinación hacia Medjugorje, te llevo espiritualmente conmigo, y te pido que reces por mí y por los seminaristas que están conmigo, en la Comunidad Evangelizadora Mensajeros de la Paz.
Un fuerte abrazo y hasta el próximo encuentro que Dios y la Reina de la Paz nos permitan compartir.
P. Gustavo E. Jamut
Oblato de la Virgen María

viernes, 3 de junio de 2016

+ MENSAJE DE LA VIRGEN EN MEDJUGORJE 02-06-16



“Queridos hijos, como Madre de la Iglesia, como vuestra Madre, sonrío mientras os veo venir a mí, cómo os reunís en torno a mí y cómo me buscáis. Mis venidas entre vosotros son prueba de cuánto el Cielo os ama. Ellas os muestran el camino hacia la vida eterna, hacia la salvación. Apóstoles míos, vosotros que os esforzáis en tener un corazón puro y a mi Hijo en él, estáis en el buen camino. Vosotros que buscáis a mi Hijo, buscáis el buen camino. Él dejó muchos signos de Su amor. Él dejó esperanza. Es fácil encontrarlo si estáis dispuestos al sacrificio y la penitencia, si tenéis paciencia, misericordia y amor por vuestro prójimo. Muchos de mis hijos no ven y no escuchan porque no quieren. No aceptan mis palabras ni mis obras, pero mi Hijo, a través de mí, os invita a todos. Su Espíritu ilumina a todos mis hijos en la luz del Padre Celestial, en la comunión del Cielo y la tierra, en el amor recíproco. Porque el amor llama al amor y hace que las obras sean más importantes que las palabras. Por tanto, apóstoles míos, orad por vuestra Iglesia, amadla y haced obras de amor. Por cuanto haya sido traicionada y herida, ella está aquí, porque proviene del Padre Celestial. ¡Orad por vuestros pastores!, para que podáis ver en ellos la grandeza del amor de mi Hijo. ¡Os doy las gracias!”.

martes, 31 de mayo de 2016

+ ¿POR QUÉ LA GOSPA NOS HABLA HOY EN DÍA DE CRUCES DESPEDAZADAS QUE DEBEMOS RECOGER?





1012081_555205351253447_862351891_n«Muchos nos han preguntado sobre el sentido de la frase: “los invito, hijos míos, a mirar bien los signos de los tiempos, a ‘recoger las cruces despedazadas’ y a ser apóstoles de la Revelación”. Mirjana pidió que “recoger las cruces despedazadas” estuviera entre comillas, lo que significa que la Virgen hace referencia a otra realidad previa ya conocida. Podemos encontrarle una explicación en las apariciones que tuvo Bruno Cornachiola en 1947 en Tre Fontane, en la periferia de Roma, donde San Pablo fuera decapitado.
Remontémonos a 1947: Bruno, fanático anticlerical en su odio a la Iglesia Católica, había planeado apuñalar al papa Pio XII. La víspera del crimen, el sábado 12 de abril de 1947, Bruno había ido a Tre Fontane. Estaba trabajando en la redacción de un libro contra la Inmaculada mientras sus tres hijos jugaban cerca de una gruta. Cuando llegó la hora de emprender el regreso a casa mandó al mayor de los niños a buscar a la más pequeña que estaba en la gruta. El niño fue pero no regresó. Entonces Bruno envió allí a su otro hijo que tampoco volvió. Enojado, se dirigió allí en persona y se los encontró a los tres hincados, con las manos juntas y la mirada extática. No lo oían a pesar de que los estaba llamando. En ese momento Bruno se sintió impulsado, muy a su pesar, a ponerse él también de rodillas. Cuando alzó la vista la Virgen estaba allí, mirándolo. Ella le dijo: “Yo soy aquella que habita en la Santísima Trinidad. Soy la Virgen de la Revelación. Tú me persigues. ¡Ahora basta! ¡Ingresa al rebaño…!
Bruno contaba que la Virgen hizo un gesto con su brazo derecho, señalando el piso con su dedo índice. Y él vio que a sus pies había una cruz rota, un trozo de tela negra y una sotana tirada en el suelo. La Virgen le dijo entonces: “La Iglesia será perseguida, quebrada, éste es el signo que mis hijos dejarán de llevar… ¡Tú, sé fuerte en la Fe!” (Con la palabra “hijos” María hace referencia a los miembros del clero). Luego la Virgen le reveló lo que sucedería, en particular lo referente al abandono del ministerio de tantos sacerdotes y le mostró cuánto debía amar y servir a la Iglesia a pesar de todo lo que acaecería en ella. Esta cruz rota significa el martirio de los sacerdotes que permanecen fieles a Cristo en la persecución” “Los sacerdotes, aun cuando se encuentren envueltos en un torbellino infernal, me son muy queridos, le dijo María. Serán pisoteados y liquidados, es por eso que la cruz quebrada se encuentra cerca de la sotana, signo del despojamiento sacerdotal. En síntesis, la sotana tirada en tierra significa el abandono del sacerdocio por tantos sacerdotes. La tela negra significa que la Iglesia quedará viuda y será entregada a la merced del mundo.
Bruno se convirtió de inmediato y se transformó en un ferviente apóstol y un gran defensor de la Iglesia hasta su muerte en 2001. (Se ha abierto en Roma su causa de beatificación). Durante todos esos años recibió alocuciones de la Virgen, sobre todo por medio de sueños, al igual que Don Bosco. Mensajes proféticos que conciernen el futuro mediato e inmediato de la Iglesia y los dramas internos por los que atraviesa.
¿Por qué la Gospa nos habla hoy en día de cruces despedazadas que debemos recoger? Podríamos ver en sus palabras un poco la figura de un faro que emite su luz como una señal para quienes queremos servir a Cristo y a su Iglesia en el seno de una gran confusión espiritual y de un profundo dolor. Nuestro mundo nada en aguas turbias. ¡Y ya no se trata de una sola cruz rota (como en 1947) sino de muchas (las de 2016)! De esta manera Maria nos está manifestando su inmenso dolor ante la deserción de tantos cristianos, sacerdotes y laicos con las traiciones en el mismo seno de la Iglesia y la apostasía generalizada de nuestra época.
María le revela a Bruno el nombre por el cual será invocada en aquel lugar: “Soy la Virgen de la Revelación”. Tiene en sus manos un pequeño libro: el Apocalipsis de san Juan, también llamado “el Libro de la Revelación”.
¡La Virgen de la Revelación nos invita hoy a ser “los apóstoles de la Revelación”! Nos indica las características de estos apóstoles que deberán permanecer fieles en el seno de la tribulación. Características que le eran propias durante su vida terrenal: “No se lamentarán, callarán y no se rebelarán”.
1669737_10152824429243913_1092791197184868880_oEl Libro del Apocalipsis es un texto sagrado, en parte sellado, que anuncia el porvenir de la humanidad y la victoria de Dios sobre el Dragón y la Bestia, después de una terrible batalla. ¿Cómo no abrir los ojos y constatar que efectivamente hoy en día, como nunca antes, el combate contra la Bestia se presenta violento, decisivo? Satanás sabe que sus días están contados y juega sus últimas cartas ante la furia de la desesperación. ¿La Gospa quiere indicarnos que estamos en un punto de inflexión, en un momento crítico sumamente decisivo de la vida de la Iglesia? ¿Un tiempo donde se avecina la realización del Apocalipsis donde cada uno deberá tomar partido: a favor o contra Cristo? Creo que sí, porque nunca había hecho alusión en sus mensajes a otro lugar de aparición, a excepción de Fátima en agosto de 1991. ¿Por qué vuelve a retomar este mes los puntos fundamentales de Tre Fontane?
También es importante captar, en la intimidad de una oración ferviente con el corazón, cuánta reparación Ella espera que hagamos por tantos atropellos a Jesús Eucaristía y al Sacerdocio que Él ha confiado a los hombres. “Mi Corazón Inmaculado sangra” nos dijo el 25 de abril. No nos pide que “recojamos las cruces despedazadas” para criticar o emitir consideraciones negativas contra ciertos sacerdotes o prelados o para hundirnos en el desánimo. ¡No! Nos invita por el contrario a que hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar y sostener a nuestros sacerdotes por medio de nuestra oración y nuestros sacrificios. ¡Qué consuelo podemos darle uniendo nuestro corazón a su Corazón Inmaculado que sangra, por cierto, pero que ya ve la victoria final!
Es por ello que María busca almas que quieran ser una sola cosa con la suya.
La esposa de Bruno Cornachiola, Yolanda, nos da un ejemplo admirable que será una pista de santidad para muchos consortes que padecen dificultades en su matrimonio. A pesar de las reiteradas infidelidades de Bruno antes de su conversión, Yolanda permaneció fiel en su puesto, orando con fervor. ¡A tal punto que la misma Virgen la ha elogiado! “Las promesas de Dios son y permanecerán inamovibles, le dijo a Bruno. Los nueve viernes al Sagrado Corazón que has hecho, por las instancias amorosas de tu fiel esposa antes que tomaras el camino del error, te han salvado!” ¡Esta simple práctica salvó a Bruno de la perdición! (Ver PS 3) La Virgen no tuvo que enfrentar este tipo de problemas con su esposo José. Pero ella defendió a Yolanda, afirmándole a Bruno que ella le había permanecido fiel y que nunca había cometido las faltas de las que él la acusaba. Efectivamente él le pegaba, sin dudas para descargar sobre ella el remordimiento de sus propias infidelidades, y lo había hecho la noche misma que precedió la aparición (¡Podría sugerirse a la Santa Sede la beatificación de Yolanda junto con la de su marido!)
La Virgen también nos dice: “Las Avemarías rezadas con fe y amor son otras tantas flechas de oro que alcanzan el Corazón de Jesús”»
© Children of Medjugorje del mes de mayo de 2016


lunes, 30 de mayo de 2016

+ MIRJANA PROFUNDAMENTE IMPRESIONADA CON EL MENSAJE DE LA VIRGEN EL 25-04-16


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Comentando en Radio María Italia el mensaje de la Reina de la Paz del 25 de abril, la vidente Marija ha afirmado estar profundamente impresionada por las palabras de la Virgen:

“Cuando la Virgen ha comenzado a dar el mensaje prácticamente me he bloqueado y he pensado que no sabía si sería capaz de transmitir el resto de sus palabras. Porque cuando ha dicho: “Mi Corazón Inmaculado sangra al mirarlos en el pecado”, he pensado: “Señor Jesús, la Virgen ha usado una palabra tan fuerte que yo creo que hasta ahora no la había utilizado nunca”.
Esas palabras: “Mi Corazón Inmaculado sangra al mirarlos en el pecado y en hábitos pecaminosos”, para mí han sido una cosa tan fuerte porque habitualmente la Virgen comienza sus mensajes diciendo “Queridos hijos”, recomendándonos que oremos y algunas cosas así. Y si tiene que decir alguna cosa fuerte habitualmente la dice al final. Pero esta vez ha comenzado con gran fuerza desde el principio hablando de su Corazón Inmaculado. Me ha producido una fuerte impresión que la Virgen haya usado esta expresión".
El Padre Livio, explicando las palabras de Marija añadió: “Lo que ocurre es que muchas veces vivimos en el pecado y casi sin darnos cuenta nos excusamos y decimos que no es pecado lo que sí que es pecado. Tal vez esto es lo más doloroso".
Efectivamente, uno de los más graves problemas que vivimos en la actualidad es que hemos dejado de considerar y llamar pecado lo que sí es pecado. La consecuencia nos la ha dicho la Virgen: hacemos sangrar su Corazón, le producimos un gran dolor. Ella sabe que por ese camino nunca seremos felices en la tierra ni en la eternidad. Oremos para saber llamar a cada cosa por su nombre, para regresar a Dios y aprovechar este tiempo para hacer el bien.
Fuente: Reina de la Paz TV

viernes, 27 de mayo de 2016

+ ¿POR QUÉ LA VIRGEN NOS PIDE SER FUERTES EN LA FE, TENER UNA FE FIRME, SÓLIDA?


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¿Por qué nos pide ser fuertes en la fe, tener una fe firme, sólida? La respuesta necesariamente se vincula a la exhortación final: observar, estar atentos a los signos de los tiempos. El signo más evidente del momento actual es el desconcierto sobre qué creer y qué no creer o a quién no creer, qué está mal y qué ahora parece estar bien de aquello que antes estaba mal. La fe está siendo minada en la base misma: en la Palabra de Dios y en los sacramentos por Él instituidos, comenzando por el más importante: la Eucaristía. Signo de los tiempos es hacer del dogma un ideal por pocos alcanzable, desconociendo la gracia y los sacramentos como portadores de gracia. Signo de los tiempos es la ruptura de la unidad entre dogma y praxis, entre la ley de Dios y la práctica. Cuando en lo alto de la Iglesia jerárquica, algunos con patente de teólogos, vienen hablando de la evolución del dogma y aducen que la pastoral debe adaptarse al tiempo, o sea al mundo, pero, eso sí –advierten- , sin cambiar el dogma (¡!), evidentemente en la realidad lo que ocurre es que la fe está siendo atacada por dentro.

En su magnífico libro “Dios o nada”, el Cardenal Robert Sarah dice: “mientras millares de cristianos mueren cada día por la fidelidad al Evangelio, en Occidente hombres de Iglesia buscan reducir al mínimo las exigencias del Evangelio. El verdadero escándalo … es la confusión entre bien y mal provocada por pastores católicos”.
La misión de la Iglesia, la que nos dio nuestro Señor, no es la de adaptarse al mundo sino la de convertirlo. “Vayan a todo el mundo y proclamen el evangelio a toda criatura. el que crea y sea bautizado se salvará.., pero quien no creerá será condenado” (Mc 16,15-16). Pero, claro, esas palabras ahora molestan, van contra el sentir y el obrar del mundo. Los que así piensan y han claudicado arguyen que es cosa de otro tiempo, de hace dos mil años, hoy se vive de otro modo y para evangelizar hay que adaptarse a la vida de hoy.
¡Hablar de salvación! ¿Quién se atreve? ¿Cuándo fue la última vez que han escuchado en una predicación hablar de salvación? Como muy pocos son los que hablan a los fieles de la realidad del pecado, del mal que a diario cometemos, de la abominación cometida contra la vida inocente y en las relaciones contra natura, de la terrible ofensa a la santidad de Dios, entonces ¿qué necesidad hay de salvación? Mientras para algunos miembros de la Iglesia el único pecado es el social y la culpa del mal la tiene las estructuras de pecado pero no el pecado personal, otros no se atreven a hablar para no ser tratados de “fundamentalistas” o de “fariseos” o cosas peores. Como no se habla de pecado personal, al final el pecado acaba por no existir y si no existe el pecado tampoco la necesidad de salvación. Inútil entonces el sacramento penitencial y ¡todos a comulgar! En una palabra, signo de los tiempos es la apostasía en sus múltiples formas.
P. Justo Antonio Lofeudo

jueves, 26 de mayo de 2016

+ MENSAJE DE LA VIRGEN EN MEDJUGORJE 25-05-16

 

“¡Queridos hijos! Mi presencia es un don de Dios para todos vosotros y un estímulo a la conversión. Satanás es fuerte y quiere poner desorden e inquietud en vuestros corazones y pensamientos. Por eso, vosotros, hijos míos, orad para que el Espíritu Santo os guíe por el verdadero camino de la alegría y de la paz. Yo estoy con vosotros e intercedo ante mi Hijo por vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada”