domingo, 28 de octubre de 2012

+ FIESTA DE LA MISERICORDIA - CAP. 3



Pero ésta Fiesta no sólo está destinada para beneficio de los que en Él creen y confían, sino que es una oportunidad muy especial, para que todos Sus veneradores, puedan ejercer la práctica de la misericordia, reuniendo en persona o en espíritu a todos los pecadores del mundo, para que Jesús los sane y los fortifique; por lo que se deduce de las palabras que Él dice a Santa Faustina y por extensión a todos Sus veneradores en el apartado siguiente:
D. 206.- Al día siguiente, después de la Santa comunión oí la voz: Hija Mía, mira hacia el abismo de Mi misericordia y rinde honor y gloria a esta misericordia Mía, y hazlo de éste modo: Reúne a todos los pecadores del mundo entero y sumérgelos en el abismo de Mi misericordia. Deseo darme a las almas, deseo las almas, hija Mía. El día de Mi Fiesta, la Fiesta de la Misericordia, recorrerás el mundo entero y traerás a las almas desfallecidas a la fuente de Mi misericordia. Yo las sanaré y las fortificaré.
Con éstas palabras en las que Jesús “desea darse a las almas, desea las almas”, quiere eliminar cualquier barrera y obstáculo, que le impida derramar Su Misericordia a las almas que se han alejado de Él, como consecuencia del pecado.
No Le basta con “darse” a los que confiadamente se acercan a Él, en la Fiesta de la Misericordia. Jesús en ése día quiere a todos Sus hermanos, entorno a Él, especialmente a los alejados para colmarlos de bendiciones. Como dice en el Evangelio, no son los sanos los que necesitan el médico, sino los enfermos.
A través de Santa Faustina, Jesús nos encomienda una difícil pero hermosa labor. Que dediquemos todo el tiempo que podamos a divulgar y dar a conocer la Fuente de la Misericordia Divina que es Jesús; para que en cada Fiesta sea más numerosa la participación de Sus hermanos.
Y para los que no asistan, los que permanezcan alejados, Jesús quiere que los tengamos presentes en ése día para que Él pueda sanarlas y fortificarlas.

viernes, 26 de octubre de 2012

+ SALA DEMASIADO PEQUEÑA PARA MARIJA 20-10-12


“ Sin Dios, el mundo no tiene ni futuro ni paz”, dijo la vidente Marija Pavlovic-Lunetti en Verona el sábado. El alcalde local vio el encuentro de oración como “una oportunidad para la reflexión en un mundo donde todo va demasiado rápido, y en donde tú siempre tienes que dominar a los demás”.
 La vidente de Medjugorje Marija Pavlovic-Lunetti fue recibida por un número más que considerable en la sala Palariso, donde no están acostumbrados a tal número de gente. Marija encabezó un encuentro de oración en Isola della Scala, situada a 19 kilómetros de Verona, el 15 de Octubre.
PARTE DE LA MULTITUD EN ISOLA DELLA SCALA
“Palariso estaba a rebosar gracias a Marija. Los tres mil asientos preparados no fueron suficientes: los devotos que demostraron su afecto a la vidente fueron muchos más, algunos de los asistentes llevaban sillas plegables de sus casas, y muchos estuvieron de pie durante toda la tarde de oración.” Cuenta la revista L’Arena .
Después de una larga aparición de cinco minutos, Marija remarcó repitiendo una frase que la Virgen María le había transmitido en su mensaje: “Sin Dios, el mundo no tiene ni futuro ni paz”.
“Nuestra Señora aún está aquí entre nosotros. Se ha aparecido, nos ha bendecido, no nos ha dado ningún mensaje, aunque el mensaje es que es maravilloso que ella esté aquí entre nosotros” informó Marija sobre su aparición.
El obispo de Verona Giuseppe Zenti había dado permiso para que el encuentro de oración se llevara a cabo, dado que todo se organizó para promover la devoción a la Virgen María. Entre los asistentes estaba Giovanni Miozzi, alcalde de Isola della Scala y presidente de la provincia de Verona.

EL ALCALDE Y PRESIDENTE DE LA PROVINCIA, GIOVANNI MIOZZI
“Considero que el encuentro es una gran oportunidad para Isola della Scala y la provincia entera, para tener un momento de oración y reflexión. En un mundo donde todo va tan rápido, donde tu siempre tienes que acelerar más y dominar a los demás, es importante parar un momento para reflexionar e interiorizar”, dijo Miozzi.
“Para eso, necesitamos oportunidades de encuentro como éste, para pensar y también analizar nuestro trabajo. Este es un estímulo y no solamente para los creyentes”.

+ MENSAJE DE LA VIRGEN EN MEDJUGORJE 25-10-12


“Queridos hijos, hoy os invito a orar por mis intenciones. Renovad el ayuno y la oración, porque Satanás es astuto y atrae muchos corazones al pecado y a la perdición. Yo os invito, hijos míos, a la santidad y a vivir en la gracia. Adorad a mi Hijo para que Él os colme con Su paz y Su amor que vosotros anheláis. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”.

jueves, 25 de octubre de 2012

+ FIESTA DE LA MISERICORDIA - CAP. 2



Es más, una vez encomendada la misión a Santa Faustina, en el apartado siguiente, Jesús ya desde el principio manifiesta Su deseo, de que todos Sus sacerdotes, se involucren directa y confiadamente en la proclamación de Su gran Misericordia.
Ante las posibles dudas, reparos, reticencias o interpretaciones distintas que Sus sacerdotes pudieran tener ante Su mensaje, termina el apartado diciendo cuánto le duele la desconfianza de las personas hacia Su mensaje, pero sobretodo cuánto le duele la desconfianza de Sus almas elegidas.
D. 50.- Deseo que los sacerdotes proclamen esta gran misericordia que tengo a las almas pecadoras. Que el pecador no tenga miedo de acercarse a Mí. Me queman las llamas de la misericordia, deseo derramarlas sobre las almas humanas.
Jesús se quejó conmigo con estas palabras: La desconfianza de las almas desgarra Mis entrañas. Aún más Me duele la desconfianza de las almas elegidas; a pesar de Mi amor inagotable no confían en Mí. Ni siquiera Mi muerte ha sido suficiente para ellas. ¡Ay de las almas que abusen de ella!
Jesús, que Es Modelo y ejemplo de la confianza plena, en el cumplimiento de la voluntad de Nuestro Padre Dios, se queja de lo que le duele la desconfianza de las personas en general, pero sobre todo de las personas que elegidas por Él, están predestinadas a difundir Su mensaje, a reconocerle en Sus manifestaciones y a orar y a velar por todas las necesidades espirituales y materiales de todos los hijos de Dios Padre.
La confianza plena en el mensaje de la Misericordia Divina que Jesús, transmitió a Santa Faustina, es el único requisito que Jesús nos pide; es la llave que abre la puerta del camino que garantiza la salvación de nuestra alma; si con alegría y gozo seguimos y cumplimos todas sus indicaciones; es el único recipiente con el que Jesús nos permite saciarnos en la Fuente de Su Misericordia Divina.
Es la que nos tiene que llevar a vivir en plenitud, la Veneración a Su Divina Imagen y a regocijarnos en la explosión de dones, gracias, alegrías y gozos espirituales que Jesús dispensa en la Fiesta de la Misericordia Divina.

viernes, 19 de octubre de 2012

+ FIESTA DE LA MISERICORDIA - CAP. 1



Si hasta ahora hemos conocido un cúmulo de dones y gracias que Jesús a puesto a nuestra disposición, no sólo para nuestra salvación, sino que también, y a través nuestro, con la oración confiada y frecuente de la Coronilla y de la Hora de la Misericordia, podamos colaborar con Él, en la salvación de todos los hombres y mujeres que poblamos la faz de la tierra.
La Fiesta de la Misericordia es el culmen de todas las bendiciones que Jesús en Su Infinita Bondad y Amor Eterno, ha dispuesto para todos nosotros.
Pero, cómo surge y cómo celebrar ésta  importante Fiesta; en qué consiste y qué nos ofrece Jesús; lo veremos a continuación.
Esta Fiesta está estrechamente vinculada a la Veneración de la Imagen, que Jesús mandó pintar con un pincel a Santa Faustina, según el Modelo que estaba viendo.
De hecho ambos comparten un mismo apartado prácticamente al comienzo del Diario, en el que Jesús manifiesta en D.- 49: Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que esta imagen que pintarás con pincel, sea bendecida con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia.
Ambas peticiones Jesús las manifiesta el 22 Febrero de 1931. Ignoro en que fecha coincidía el primer domingo después de la Pascua de Resurrección de ése año, pero humanamente era imposible, que Santa Faustina consiguiera esos objetivos que Jesús Le dijo.
Primero, porque ella carecía de cualidades y medios económicos para pintar la Imagen, por lo tanto no se podía poner manos a la obra de forma inmediata. Por el voto de Obediencia, estaba obligada a contar con el permiso de la Superiora y con los recursos económicos de la Congregación que eran bastante escasos. Y después de todo esto había que encontrar un pintor que aceptara el reto de pintar una imagen, que él no había visto, ni iba a ver, y que por lo tanto debería realizar la obra únicamente con las indicaciones verbales que Santa Faustina le dijera.
Segundo porque Nuestra Santa Madre Iglesia, éste tipo de manifestaciones e indicaciones, las recibe con mucha calma y suma prudencia, como es lógico, y es de desear en estos casos, para salvaguardar los principios fundamentales de nuestra fe.
Jesús conocía muy bien todos éstos procesos, y aun así imprime una cierta premura y urgencia, para que Sus peticiones se lleven a cabo en poco espacio de tiempo.
No es propio de Jesús, encomendar tareas o misiones que superen las cualidades, las fuerzas, los conocimientos, los recursos, de las personas a las que se las encomienda.
Y aunque en éste caso así parece que sea. Sinceramente creo que es más bien una manifestación Suya, de la importancia y de la urgencia, que para Él y para nosotros tiene la Veneración de Su Imagen y la celebración anual de la Fiesta de la Misericordia, como Él Mismo lo manifestará a lo largo del Diario. No quiere que se pierda ni un solo segundo en llevar a cabo Sus peticiones.

miércoles, 17 de octubre de 2012

+ LA HORA DE LA MISERICORDIA - CAP. 4

La unión espiritual de Santa Faustina con Jesús, tuvo que ser plena, y el conocimiento que ella obtuvo de Él inmenso, para ser capaz de reflejar en un pequeño poema, la esencia, lasvirtudes y las gracias de la Misericordia Divina.
Pero la última estrofa, deberíamos tenerla siempre presente en nuestro corazón, reconociendo permanentemente, que Jesús es el Trono de la Misericordia, el Cordero de Dios que dio su vida por ti, por mi y por todos.
Que aunque ése hecho se produjera hace casi dos mil años, por la gracia de Su Misericordia, ha estado vigente todos los días desde entonces, hasta hoy, y así seguirá por siempre hasta Su próxima venida.
Ante tan misericordiosa acción, reconozcamos humildemente el valor de Su Sacrificio, y vivamos plenamente nuestra fe, en la confianza de Su Amor Misericordioso.
Por eso es tan importante sumergirse totalmente en Su Misericordia, a las tres de la tarde, es un reconocimiento de que en nuestra vida, sigue presente y vigente Su ignominioso Sacrificio.
Termino esta sección con las palabras que Jesús dirige a Santa Faustina en el apartado D.- 1572 Te recuerdo, hija Mía, que cuántas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada alma. En esa hora puedes obtener todo lo que pides para ti y para los demás. En esa hora se estableció la gracia para el mundo entero: la misericordia triunfó sobre la justicia.

sábado, 13 de octubre de 2012

+ LA HORA DE LA MISERICORDIA - CAP. 3

Continúa Santa Faustina con su Diario:

D.- 1318 10 X [1937]. Oh Jesús mío, para agradecerte por tantas gracias, Te ofrezco el alma y el cuerpo, el intelecto y la voluntad y todos los sentimientos de mi corazón. Con los votos me he entregado toda a Ti, ya no tengo nada más que podría ofrecerte. Jesús me dijo: Hija Mía, no Me has ofrecido lo que es realmente tuyo. Me he ensimismado y he constatado de que amaba a Dios con todas las fuerzas de mi alma; y sin poder conocer que era lo que no había dado al Señor, pregunté: Jesús, dímelo y Te lo daré inmediatamente con generosidad del corazón. Jesús me dijo amablemente: Hija, dame tu miseria porque es tu propiedad exclusiva. En ese momento un rayo de luz iluminó mi alma y conocí todo el abismo de mi miseria; en ese mismo momento me abracé contra el Santísimo Corazón de Jesús con tanta confianza que aunque tuviera sobre la conciencia los pecados de todos los condenados, no dudaría de la Divina Misericordia, sino que, con el corazón hecho polvo, me arrojaría en el abismo de Tu misericordia. Creo, oh Jesús, que no me rechazarías sino que me absolverías con la mano de quien Te sustituye.

D.- 1319 Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y el mar de misericordia se abrió para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable Misericordia Divina, abarca al mundo entero y derrámate sobre nosotros.

D.- 1320 A las tres, ruega por Mi misericordia, en especial para los pecadores y aunque sólo sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi abandono en el momento de Mi agonía. Ésta es la hora de la gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré penetrar en Mi tristeza mortal. En esta hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión…

Las palabras que brotan del corazón de Santa Faustina, en el apartado D.- 1319, después de haber conocido el abismo de su miseria y de haber demostrado inmediatamente su plena confianza en la Divina Misericordia y manifestar su creencia de ser absorbida por la mano de quien sustituye a Jesús; son las que se han popularizado y divulgado, como la oración de las tres de la tarde.

Después de semejante experiencia, Santa Faustina pone fin al cuarto cuaderno, con este bellísimo poema, en el apartado D.- 1321:

Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús,

Viva fuente de toda gracia,

Único amparo y refugio  nuestro,

En ti tengo la luz de la esperanza.

 

            Te saludo, Corazón piadosísimo de mi Dios,

            Insondable, viva fuente de amor,

            De la cual brota la vida para los pecadores,

            Y los torrentes de toda dulzura.

 

Te saludo, Herida abierta del Sacratísimo Corazón,

De la cual salieron los rayos de la misericordia

Y de la cual nos es dado sacar la vida,

Únicamente con el recipiente de la confianza.

 

            Te saludo, inconcebible bondad de Dios,

            Nunca penetrada e insondable,

            Llena de amor y misericordia, siempre santa,

            Y como una buena madre inclinada sobre nosotros.

 

Te saludo, Trono de la misericordia, Cordero de Dios,

Que has ofrecido la vida por mí,

Ante el cual mi alma se humilla cada día,

Viviendo en una fe profunda.